Un futuro incierto se augura para la Psicología General Sanitaria (Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública y Ley 3/2014, de 27 de marzo que modifica la disposición adicional séptima de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública), y para todos los que creemos en la recuperación de una Psicología para la Salud.

El MSSSI en algunas de sus manifestaciones o informes, no reconoce que el Psicólogo/a General Sanitario o el Psicólogo/a habitado a tales fines, tiene competencias en el área de la salud dentro del ámbito sanitario privado (BOE nº133-Resolución de 3 de junio de 2013, de la Secretaría General de Universidades), y que dichas competencias actualmente se encuentran englobadas en la U-900-Otras unidades asistenciales (anexo II del Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre). Sí hay, sin embargo, especial mención a la Psicología Clínica, ensalzando la magnífica labor que estos especialistas realizan diariamente en el SNS, y justifican su resistencia a incluir la Psicología Sanitaria envolviéndola en una actitud paternalista de defensa de los ámbitos competenciales de las especialidades en ciencias de la salud.

Estimados psicólogos y psicólogas, recordad el conocido “divide y vencerás”. El enemigo no está dentro de la Psicología. No debiera haber competencia entre Clínicos y Sanitarios, si no muy al contrario, la compartida posibilidad y responsabilidad de devolver la psicología al ámbito de la Salud.